En diálogo con Maria Voce y Giancarlo Faletti: “La felicidad es la certeza de que Dios nos ama”
Las experiencias de Machida, de los Sakai, de Nozomi son emblemáticas en cuanto a los desafíos que los Focolares deben enfrentar en la sociedad japonesa. Los problemas de la familia y de la sociedad caracterizadas por el consumismo exasperado y por el relativismo, emergen claramente también en el diálogo con Maria Voce y Giancarlo Faletti; las preguntas son formuladas por una decena de jóvenes y adultos. María Voce y Giancarlo Faletti han respondido con conceptos simples y profundos, subrayando sobre todo la importancia de “no considerar una dificultad el hecho de que sean pocos. Lo importante es ser conscientes de haber recibido un don de Dios –la espiritualidad de comunión- que es para cada uno de nosotros, pero también para los otros. La levadura es siempre poca respecto a la harina, pero debe hacerla crecer para que llegue a ser masa”.
Y, además, si bien es verdad que se vive en un mundo donde con frecuencia las personas, sobre todo los jóvenes, se encuentran atenazados por la desesperación, debemos recordar que “la felicidad es la certeza de que Dios nos ama”. Quien lo ha encontrado puede hacer experimentar esa presencia a quienes están a su lado con un testimonio que habla del amor evangélico.
Maria Voce también ha subrayado, cómo los valores presentes en esta cultura, si son verdaderamente humanos, son de alguna manera patrimonio del cristianismo. “Reconociéndolos como nuestros tenemos la posibilidad de reconocer la entera cultura japonesa como nuestra. Los valores no deben perder su significado, sino más bien, ser descubiertos y apreciados. De este modo se puede dar un aporte personal e importante a la cultura del propio país.”
¡Pequeños pasos hacia adelante!
“Un mensaje para nosotros que vivimos en Japón” ha pedido hacia el final una joven mujer a la Presidente de los Focolares que, sin titubear, ha dicho: “Siéntanse felices porque han sido elegidos para vivir aquí. En el día de hoy he tenido la alegría de haber encontrado muchos hermanos y hermanas verdaderos. Nunca lo hubiese imaginado. Siéntanse felices de pertenecer a esta familia. Yo parto feliz por haber encontrado esta familia. Han entrado en mi corazón y los llevo conmigo. También yo espero haber entrado en el vuestro”.
Para concluir Maria Voce tomó como punto de referencia una delicadísima danza que había sido ofrecida poco antes, animando a todos para que fuesen adelante dando pequeños pasos, como en la danza típica de Japón. “Una vez dados, aunque fuesen pequeños, no se vuelve atrás gracias a vuestra fidelidad. Entonces, adelante, dando pequeños pasos!”


Bellissimo!!! vale anche per noi in occidente. Grazie
Come dirti grazie Roberto per aver riportato qui le parole che Emmaus, in qualitá di Presidente del Movimento dei Focolari, ha donato ai nostri fratelli giapponesi? Vivendo l’Ideale al 100 % mi vien da rispondere! E cercheró con tutta me stessa di vivere cosí! Ma le parole di Emmaus sono utili anche per noi negli Usa dove ci si puó sentire soli date le enormi distanze (…)
non ho parole! Grazie Emmaus e Giancarlo. Avanti tutti assieme a piccoli passi ma con la sicurezza che Dio ci ama immensamente! gb
Grazie Grazie Grazie! Soprattutto delle testimonianze… Già avevo in cuore l’estremo oriente, ma ora mi pare veramente di essere stata in Giappone con Voi, e mi sento più “giapponese”…
È con grande gioia che, come missionario di un Istituto, il PIME che ha come preferenza l’Asia seguo il viaggio e le esperienze dei focolarini. Seguo ogni giorno apprendendo notizie sull’Osservatore Romano come la partecipazionne di Emmaus e Giancarlo all’incontro dei sacerdoti riuniti per progredire nell’anno sacerdotale. Seguo ogni giorno con molte preghiere allo Spirito Santo perchè il viaggio frutti tanto.