Bangkok, 13 de Febrero de 2010
Los últimos partieron esta mañana, después de una pausa para el turismo entre las bellezas históricas y artísticas de la capital tailandesa, movilizándose por las veredas tupidas de gente. Como toda ciudad de temperatura elevada, aquí la vida se desarrolla por la calle.
En efecto, al costado de un tránsito vehicular intenso, cuya velocidad es variable – que desparrama abundantemente y finos polvillos y dióxido de carbono, que quedan en suspensión por el calor húmedo del aire – serpentean puestitos que venden indumentaria, bebidas y frutas a precios irrisorios (para quienes disponen de monedas fuertes), donde se cocinan trozos de pollo, pequeños pescados y salchichas en pequeños braseros, o se frie sin parar carne y verduras, donde mesitas y sombrillas reciben personas que pueden comer un bocado a toda hora.
Más de 250 fueron los focolarinos que aquí participaron en un encuentro de un marcado carácter espiritual. Fue el segundo de esta gira, después del que tuvo lugar en Tagaytay, Filipinas, para un grupo de miembros de los centros del movimiento en Asia.
Fueron tres días ricos de actividad, enriquecidos con meditaciones sobre el tema del año – Dios Amor –, puestas al día acerca de la vida de las comunidades de los doce países presentes, y profundizaciones de la enciclica Caritas in Veritate.
El momento cumbre del evento fue la tarde de diálogo con María Voce y Giancarlo Faletti: un “viaje” de amplio respiro, que abarcó de la nueva evangelización a la inculturación, del diálogo interreligioso a las nuevas generaciones.
No podía faltar – como se acostumbra en seno al movimiento – una velada dedicada a canciones, danzas y otras manifestaciones artísticas. En esta oportunidad, las riquezas de los distintos países y de sus trajes típicos fueron protagonistas. Pero también hubo hilarantes sketches, que provocaron carcajadas a más no poder, y una abundante lagrimación…¡casi una inundación!
Paolo Lòriga


Grazie Paolo ancora un volta del tuo amore del darci l’atmosfera degli incontri, questo tanto speciale…. Bello leggere delle risate che hanno suscitato lacrimoni!…
Carissima Emmaus,
… Continuiamo a seguirvi e a godere dei tanti frutti del Vangelo vissuto in quelle terre e culture ora per noi più vicine, più amate….. Un saluto ci cuore nella gioia di continuare a vivere “tutti per tutti”.
Cristina Radi Anna Rosa Rosalia