En las fronteras de la inculturación y de la nueva evangelización
Bangkok, 12 de febrero de 2010
Se lo podría definir como un día de descanso, después de los múltiples compromisos que han caracterizado la agenda tailandesa de la presidenta de los Focolares. Pero no fue así. Mejor dicho, tranquila sí, en el sentido de sin compromisos públicos o coloquios con personalidades pero una jornada laboriosa e intensa, proficua y bajo ciertos aspectos, determinante.
¿Motivo? Maria Voce y Giancarlo Faletti transcurrieron todo el día con los responsables del movimiento de los países de Asia, presentes también los dos consejeros generales del continente. Es el último encuentro colegial.
Ocasión preciosa para recorrer los más de 40 días (hasta ahora), del viaje asiático de la presidenta y madurar una primera evaluación junto a los distintos responsables. Han revivido las distintas etapas del viaje, saboreando los peculiares acontecimientos vividos en cada país visitado y divisando progresivamente “el hilo de oro que el Espíritu poco a poco fue tejiendo”, como alguien expresó.
Chiara fue a Asia invitada por algunos líderes religiosos para hablar de su experiencia de fe. Oportunidad que favoreció el inicio del diálogo con las grandes religiones de esta área. Adelantando tiempos, ideas y expectativas.
En el actual viaje, la presidenta encontró un movimiento de los Focolares en crecimiento, que dialoga en los distintos contextos en las fronteras de la inculturación y de la nueva evangelización, que tiene relaciones fecundas con exponentes y fieles de las distintas religiones.
¿Cómo no intuir, en fin, el alcance del don que Asia focolarina puede ser para el Movimiento en el mundo y para la sociedad globalizada en cada latitud? El deseo no muy secreto es participar todo a todos, de modo que el camino hacia el planetario
“que todos sean uno” sea corroborado e iluminado por las peculiaridades de estos pueblos.
Paolo Lòriga


un grande grazie per questi aggiornamenti che ci incoraggiano a proseguire il dialogo interrreligioso….
Un grande grazie… Facendo unità come Chiara ci insegna son convinto che anche il nostro cristianesimo occidentale ne uscirà arricchito da quanto i semi del Verbo, che lo Spirito Santo ha effuso anche in quelle grandi religioni, possono risvegliare in noi .
che la religiosità del popolo dell’Asia ci insegni la pace, la concordia, e insieme seminare per la crescita di un popolo nuovo… Grazie a tutti voi